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La Geriatría es una rama de la Medicina Interna. Es decir, su conocimiento requiere el dominio de la segunda. El conocimiento de la fisiología y la fisiopatología del adulto joven, es el sustrato necesario para conocer la patología del adulto viejo. Sin embargo, la geriatría no se basa únicamente en la colección de las diferencias clínicas o fisiopatológicas del anciano con respecto al adulto joven. No se trata únicamente de Medicina Interna Geriátrica. La geriatría tiene las siguientes características que la distinguen:

 

Es gerontológica. Lo cual significa que se apoya en conocimientos socioeconómicos, demográficos, históricos, políticos, filosóficos y psicológicos, para entender y situar las relaciones de lo biológico individual con el mundo del viejo. Entiende al proceso salud-enfermedad como el resultado no de la interacción de la Triada Ecológica, sino de un momento histórico, en un modelo económico, con peculiaridades sociales y culturales específicas. No es analítica como la Medicina Interna, que sustrae el elemento primordialmente clínico, sino analítica y sintética. A este enfoque se le llama Concepción Holística del Envejecimiento. 

Es interdisciplinaria. Pues interactúa simultáneamente con otras disciplinas en el proceso diagnóstico, preventivo, terapéutico y rehabilitador del anciano. No trabaja sola. Al ser gerontológica, también es mucho más vasta que la Medicina Interna. Requiere del conocimiento psicosocial extenso del anciano además del biológico. Por ello, se apoya en otras disciplinas, tanto biológicas (psicología, terapia física, odontología, por ejemplo) como sociales (trabajo social, derecho): es multidisciplinaria. Pero además interactúa con los otros profesionales para integrar un diagnóstico global de la situación de cada anciano en el mundo (física, mental, socioeconómica), para estimar todos los factores en pro y en contra de su rehabilitación (potencial rehabilitatorio) y para establecer un plan de trabajo y tratamiento: es interdisciplinaria.

 

Su método de trabajo es la Evaluación Funcional Integral. A diferencia de la Medicina Interna, la Geriatría expande los límites de la Historia Clínica médica, para encontrar un significado de los diagnósticos médicos en el universo de cada anciano. Cuáles son los padecimientos, pero también cómo afectan el bienestar total de cada paciente (social, familiar, económico, anímico, intelectual, laboral, doméstico, cardiovascular, etcétera). Qué limitaciones cotidianas enfrenta.
Todas sus acciones giran en torno a un Diagnóstico Pivote: el Diagnóstico Funcional del Anciano.
Su principal meta no es sólo la curación o el control, compensación y rehabilitación física de los padecimientos del anciano –a diferencia de la Medicina Interna- sino la restitución de la autonomía e independencia del anciano (funcionalidad) en una forma de vida satisfactoria para él.
A diferencia de la Medicina Interna, no sólo es clínica hospitalaria, sino que su metodología diagnóstica, terapéutica y de investigación con frecuencia requiere del trabajo de campo comunitario.