"Un alergólogo bueno es el que hace pocas pruebas"

El polen, polvo, pelo de animales. Los alimentos como leche, pescados, Anisakis (parásitos de los peces) huevos o frutos secos. Los medicamentos como la penicilina y la aspirina. Las picaduras de insectos, por ejemplo de abejas o avispas. El contacto de la piel con látex, cosméticos y productos industriales. Estas son las alergias más comunes que padecen cada vez mayor número de ciudadanos. Frente a ellas, del lado de las más raras, podrían estar las reacciones ante cebos de pesca, comida para peces, plantas secas, anestésicos, colorantes de tatuajes o cortisona (que a pesar de utilizarse habitualmente como antialérgico, puede producir justo el efecto contrario). En suma, ante cualquiera de estas u otras sustancias de nuestra vida cotidiana se puede tener una reacción más o menos violenta, la tan temida alergia. Pero, qué es exactamente la alergia y qué implica tenerla?

Buenos hábitos

Además de tener un plan de acción que contemple qué medicamentos debe tomar para prevenir los síntomas de la alergia y qué fármacos le ayudarán a controlar las crisis, el alérgico ha de tener en cuenta una serie de acciones que mejorarán su salud. Hacer deporte y no fumar, por ejemplo, como generalidades. A continuación, se detallan las medidas especiales que deben tomar los alérgicos al polen y los ácaros, especialmente sensibles en estas fechas.

Alérgicos al polen
Evitar salir al campo los días soleados con viento y calor, desde el mes de mayo a julio.
Estar en sitios cerrados, sobre todo a primera hora de la mañana y por la tarde.
Utilizar gafas de sol.
No abrir las ventanas durante el día y, por la noche, pulverizar agua en la habitación para depositar el polen en el suelo.
No viajar en coche con las ventanas abiertas, puesto que se acumula más polen en el interior.
Lavarse la cara, los ojos y las fosas nasales tras exposición al polen.
Tener en cuenta que los medicamentos antihistamínicos pueden producir sueño.

Alérgicos a ácaros:

Habitación

  1. Utilizar fundas de almohada (material sintético transpirable con poros mayores a 10µm).
  2. Utilizar fundas de colchón (material sintético transpirable con poros mayores a 10µm).
  3. Cubrir los muebles.
  4. Lavar la ropa de cama a temperaturas calientes (de unos 501/4C).

En la casa

  1. Aspirar cada semana (llevando mascarilla, abandonar la habitación durante 20 minutos).
  2. Asegurarse de que la aspiradora posea bolsas de doble capa, o filtros HEPA, de agua, etc.

Medidas a largo plazo

  1. Reducir la humedad interior de la casa, con deshumificadores o abriendo las ventanas.
  2. Quitar las moquetas y sustituirlas por suelos de madera, vinilos o cerámica.
  3. Cambiar los muebles tapizados en tela por cuero, vinilo, etc.
  4. Cambiar las cortinas de tela por láminas de vinilo u otros similares.
  5. Evitar vivir en pisos bajos.

Las Frases

”Se espera que el 50% de la
población europea sufra de
alergia para el año 2015”.

”La lactancia materna parece que
disminuye la alergia alimentaria”.

”A más hermanos, menos alergias”.

”Unas alergias se curan, otras se tratan
y otras se vive con ellas evitándolas”.

¿En qué consiste la alergia?
La alergia es una respuesta de nuestro sistema inmunitario exagerada cuando entra en contacto con determinadas sustancias provenientes del exterior que, habitualmente, no producen ningún problema a otras personas. Es decir, es el individuo el que responde mal , no el producto externo. Las sustancias capaces de provocar una reacción alérgica se conocen como sustancias alergénicas o, simplemente, alérgenos.

Se dice que enfermedades como la alergia aparecen porque a lo largo de la evolución el sistema inmunológico ha estado en batalla constante con el medio y, ahora, ante la superprotección a bacterias con la vida esterilizada de las ciudades, se vuelve loco y ataca al propio cuerpo.

La teoría actualmente más fiable es que la disminución de las infecciones en la infancia favorece la aparición de la alergia y el asma. El sistema inmunitario, como no tiene actividad contra infecciones, parece que se dedica a hacer una respuesta IgE y producir un incremento de alergia en países con mejor salud de los niños. Incluso los hábitos alimenticios han cambiado la flora intestinal produciendo un aumento de las alergias al bajar los lactofilus de esta flora. La otra parte es que la polución dependiente de combustión de los motores ha producido que los alérgenos sean más activos para producir alergias. Con estas bases de la sociedad occcidental hemos conseguido duplicar las alergias en 20 años, y se espera que el 50% de la población en Europa sufra de alergia para el año 2015.

¿Cómo se detecta una alergia?
Siempre, interrogando al paciente con una labor de investigación de su vida, costumbres, trabajo y entorno, para ver de qué se rodea. Luego se trata de ver la posible relación de sus síntomas con el medio. Cuando esta fase de sospechas está bien planteada, se realizan las pruebas de alergia. Un alergólogo bueno es el que hace pocas pruebas, ya que antes ha debido discriminar cuál hacer para confirmar el diagnóstico.

¿En qué consisten esas pruebas?
Las pruebas de alergia se realizan con productos en dosis bajas, que se aplican a la piel para reproducir en pequeña escala la reacción de la alergia. Con ello, y a ve veces con analítica, se confirma el diagnóstico.

¿En qué caso se debe acudir
al médico para hacerse las pruebas
de la alergia?
Cuando una persona tenga síntomas de rinitis de forma frecuente y no cede al tratamiento normal.
Ante la aparición de síntomas de asma, como tos , sibilancias o fatiga.
Si aparecen cuadros de eccemas y/o urticarias en la piel. También en caso de reacciones extrañas a productos normales.